Hoy lo vi...
Iba yo caminando, cuando de repente
lo tenia frente a mi,
“tiene una moneda señorita, de diez centavos”;
me dijo,
yo me detuve
metí mi mano en el bolsillo
tomé dos monedas de cincuenta centavos
y se las di.
El dijo “gracias”,
Yo dije “de nada”,
creo que no me escucho
fue solo un balbuceo que ni yo escuche.
Entonces él se quedó allí,
con sus ojos brillosos,
abrazado a su cuerpo.
El cuerpo que muchas veces no le pertenecía.
Yo
seguí mi paso;
con mis pies cansados;
mi mirada adelante;
mi alma vacía;
mi conciencia más sucia;
y con un peso menos en mi bolsillo.
MB
No hay comentarios:
Publicar un comentario