Siempre con todo a cuesta
sin poder despegar el dolor
que esta pegado en la piel
como un vello más.
Los callos se hacen sentir
a cada paso,
y abruma su mente,
el sonido del zapato.
Solo,
sin nadie que le tienda una mano
cae siempre en cada intento.
Desespera la soledad que se
adueña de todo su ser,
dejándolo desnudo
ante el mundo que lo observa
siempre del otro lado,
lejos.
MB
No hay comentarios:
Publicar un comentario